¿Tendrá futuro la ropa LED?

El auge de la moda light-up consolida el uso de tejidos inteligentes que incorporan diminutos LEDs que se activan interactuando con el usuario. ¿Te atreves a llevarlo?

Propiedades como su bajo consumo, su larga vida útil, su excelente rendimiento luminoso, su alta eficiencia o su bajo coste de mantenimiento, hacen que los componentes optoelectrónicos pasivos de la tecnología LED se hayan convertido en el sistema de iluminación de alta eficiencia más extendido y popularizado de los últimos años. De hecho, su catálogo de aplicaciones no para de ampliarse con el tiempo, dando pie a iniciativas tan sorprendentes como la moda del light-up y su ropa LED.

Aunque parezca una moda pasajera o la excentricidad propia de un diseñador de las celebrities, lo cierto es que la ropa LED está consolidando su propio nicho de negocio en la industria de la moda con unos beneficios de 1.000 millones de dólares. Pero a pesar de la repercusión que está teniendo actualmente la moda del light-up, debemos remontarnos hasta el 2012 para encontrar uno de los primeros precedentes de ropa LED diseñado por la firma de moda Cute Circuit para la cantante Nicole Scherzinger.

El vestido de Cute Circuit aunaba la tecnología LED con la red social twitter y permitía que los tweets lanzados con el hastag habilitado para tal fin, activaran los diminutos LEDs que llevaba incrustados en el tejido. Poco después creo el vestido hugshirt, que permite enviar abrazos a distancia reflejándolos en una composición de LEDs, o el vestido Twirkle, cuyos micro LEDs se iluminan y cambian de color con el movimiento.

A continuación numerosas casas de moda han ido incorporando estos diminutos dispositivos luminosos en sus diseños con tecnología mejorada capaz de interactuar con el usuario. Uno de los grandes almacenes británicos, House of Fraser’s, debutó a principios de este año en los premios BAFTA con su traje de tecnología mejorada basado en sensores de movimiento que modulaban la intensidad de los diminutos LEDs integrados.